¿Quién no utilizó en su niñez pincel y témperas para manifestar sus inquietudes artísticas? Estos materiales, pese a estar asociados con la enseñanza en las edades más tempranas, son también materiales artísticos excelentes para todos aquellos pintores que se decidan a utilizarlos. Sobre como pintar con temperas como un verdadero profesional nos referimos en el artículo de hoy.

Un poco de historia de las témperas

La pintura al temple o simplemente témpera es la manifestación pictórica más antigua que se conoce, y se remonta a los sarcófagos del Antiguo Egipto. No obstante, adquirió su mayor relevancia en los estilos románico y gótico en el occidente europeo durante gran parte de la Edad Media, hasta ser lentamente desplazado por la pintura al óleo procedente de Afganistán. Aun así, la pintura al temple continúa siendo empleada en Rusia y Grecia para los iconos ortodoxos.

Entre los grandes pintores con tempera se encuentras William Blake, Giorgio de Chirico, Otto Dix, Eliot Hodgkin, Pyke Koch, Thomas Hart Benton, y el artista de ciencia ficción John Schoenherr. Así que, aunque la tempera se asocie ahora a los juegos y la educación de nuestros pequeños, puede ser un vehículo excelente para expresar nuestras inquietudes artísticas.

Consejos sobre cómo pintar con témperas

En la actualidad pueden adquirirse miles de tipos de acuarelas de marcas diferentes, pero hay tres tipos fundamentales: la paleta de colores, la botella o los tarros de tempera. Sus diferencias radican en la composición y el formato. Si empleas mucha cantidad, la botella o el tarro son más prácticas a la hora de comprar. Para obras de pequeño formato, son más adecuadas las paletas de colores.

En cuanto a la superficie, debe recordarse que la base de la tempera es el agua, por lo que un papel común y corriente la absorberá distorsionando el dibujo. Lo óptimo es usar papel o una superficie gruesa que admita cierta cantidad de agua sin empaparse. En las tiendas especializadas se venden papeles y cuadernos de dibujo especiales para témperas, y siempre queda la opción más tradicional de realizar las pinturas en madera, como los maestros antiguos. De hecho, todas las pinturas de tabla conservadas de Miguel Ángel Buonarroti se realizaron a témpera.

Antes de cambiar de color, debe limpiarse el pincel a conciencia. Esto no solo es importante para obtener una pintura precisa en este aspecto, sino para evitar la contaminación de las témperas y preservar el color original. A ser necesario, pueden utilizarse varios pinceles del mismo calibre, cada uno para un color en específico.

Luego de terminada la pintura, esta debe dejarse el tiempo suficiente en un lugar seco y aireado para que consolide y seque. Las témperas modernas tienen la capacidad de aglutinarse y secar bastante aprisa. No obstante, es preferible que el soporte absorba toda la humedad y luego esta se evapore convenientemente antes de dar por finalizado un trabajo o enmarcarlo. Aunque la capa externa de la pintura parezca haber secado, aun la interna conserva humedad, que pasa más lentamente al material de soporte.

En dependencia del material de soporte utilizado puede considerarse aplicar al final una capa de laca en spray, para evitar que la pintura se dañe. No puede olvidarse que, debido a la composición de la témpera de agua y proteínas, existe un cierto riesgo de que sea atacada por hongos. Una capa protectora evitará, a la larga, que nuestro trabajo se dañe.